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Relicario

El relicario es un objeto litúrgico de gran valor artístico y religioso. Se trata de un relicario rectangular, en forma de caja, con una tapa deslizante y un anillo de suspensión que permite colgarlo. Su estructura está realizada en plata dorada, un material precioso que expresa la sacralidad y el valor de las reliquias custodiadas en su interior. En el recto del relicario está representada la escena de la Anastasis, es decir la Resurrección de Cristo, realizada en repujado, acompañada de la inscripción correspondiente. En el verso, en cambio, aparece la Crucifixión, también en repujado y con inscripciones, típicas de la tradición medieval. La alta calidad de las escenas esculpidas en repujado y las inscripciones atestiguan la maestría artesanal y la atención al detalle. En la parte superior e inferior del relicario se encuentra el listado de las reliquias contenidas en su interior, que pertenecen a la Pasión de Cristo. Algunas de estas reliquias, como la esponja, el manto, la caña, la lanza y otras, se conservan en un relicario separado con la Crucifixión esmaltada. La iconografía de la Crucifixión, en particular, remite a la trabajada en repujado en el marco del icono del Monasterio de Vatopedi en el monte Athos, conocida por su refinamiento y simetría. Las características comunes entre las dos obras incluyen la alta calidad de ejecución y la afinidad entre las dos caras del relicario, que lo convierten en un ejemplo significativo del arte sacro medieval.