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La limosna de la corticella

La escena se desarrolla en un amplio espacio porticado con un techo abovedado, en el interior de un hospital medieval. Aunque la localización exacta es incierta, se supone que la escena tiene lugar en la corticella trecentista, un área destinada a alojar a los pobres y a los niños. En el fresco están representados varios personajes: un mayordomo que da instrucciones a un joven sirviente, un fraile que acoge a un pobre y dos figuras elegantes que observan la escena. La representación evoca prácticas vinculadas al hospital, como la distribución de comidas a los pobres, un acto obligatorio según los estatutos hospitalarios de 1305. el hospital organizaba almuerzos para los pobres y ofrecía comidas también a nobles caídos en la miseria. La corticella era, por tanto, un espacio multifuncional, utilizado para la distribución de alimentos y para la entrega de niños a los peregrinos.