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cabeza del llamado Pseudo-Seneca

La cabeza fue encontrada casualmente en 1930 en Siena, en la via Mascagni, con ocasión de la realización del laboratorio de Higiene. El retrato representa a un hombre anciano, de rostro demacrado, surcado por profundas arrugas y cubierto por una ligera barba; el cabello está dispuesto en mechones desordenados a partir del vórtice en la nuca. El tipo es conocido en el mundo romano por un considerable número de réplicas. La errónea identificación con Séneca, categóricamente desmentida por el hallazgo decimonónico de un retrato inscrito del filósofo, se debe a Fulvio Orsini en las Imagines et elogia virorum illustrium (1578). Desde el siglo XIX en adelante han sido numerosas las propuestas de identificación, mayormente orientadas hacia los más importantes poetas griegos (Museo, Téspis, Arquíloco, Eurípides, Teócrito, Homero, Aristófanes; Esopo). El aspecto demacrado y descuidado del tipo ha orientado, incluso recientemente, hacia el poeta campesino por excelencia, Hesíodo. Si sigue abierta la cuestión del personaje representado, más circunscrita aparece en cambio la relativa al original del que depende la serie de copias romanas, que debe considerarse un retrato creado a finales del siglo II a.C. La copia senesa puede fecharse en el siglo I d.C.